El secretario de Derechos Humanos, Néstor Busso, anunció que la Comisaría Cuarta de Cipolletti va a ser señalizada como centro de detención clandestina durante la dictadura, de acuerdo al fallo de la causa denominada Escuelita II.

Busso marcó que en el juicio de la causa denominada Escuelita II de Neuquén “quedó probado que hubo detención ilegal de personas que en la Comisaría Cuarta de Cipolletti, fue un centro de detención clandestino”.

Mencionó además que Antonio Alberto Camarelli, por entonces jefe de la Comisaría, “fue condenado, con lo cual eso no es ya una opinión, un tema debatible, es un fallo de la justicia contundente”.

Hay que recordar que Camarelli, con trayectoria en Viedma, exjefe de Policía durante el gobierno de Álvarez Guerrero, fue absuelto de la aplicación de tormentos psíquicos y físicos agravado, pero fue considerado responsable de asociación ilícita y partícipe necesario de los delitos de privación ilegal de la libertad.

 

Busso explicitó  que “es una política nacional, convertir a todos los lugares que fueron centros de terror, centros de detención clandestina o de torturas, como lugares de la memoria, para que quede en la memoria colectiva estos hechos del terrorismo de Estado para que nunca más se repitan”.

Ratificó que Jefes de la Policía de Río Negro participaron activamente durante la dictadura en actos de terrorismo de Estado, “en secuestros, torturas o asesinatos”.  “El Nunca Más debe hacerse efectivo en la conciencia colectiva”, concluyó