2026-02-26

Desde Menem a Milei: ¡Rolo lo hizo!

Durante casi tres décadas, la deuda previsional que la Nación mantenía con Neuquén fue una promesa incumplida que atravesó gobiernos, discursos y gestiones sin resolución concreta. Desde los años noventa hasta hoy, distintos presidentes y gobernadores pasaron por la escena política sin lograr que el Estado nacional reconociera y comenzara a saldar las compensaciones por la caja jubilatoria provincial. Ese ciclo de frustraciones se rompió recién ahora, tras la llegada de Rolando Figueroa a la gobernación.

 

El origen del conflicto se remonta a la década del ’90, cuando Neuquén decidió no transferir su caja jubilatoria a la órbita nacional y conservarla bajo la administración del Instituto de Seguridad Social del Neuquén (ISSN). Mientras otras provincias optaron por ceder sus sistemas previsionales, la provincia sostuvo el propio y, en 1999, firmó el Compromiso Federal mediante el cual la Nación se comprometía a financiar los déficits de las cajas no transferidas. Desde entonces, comenzó a acumularse una deuda que nunca fue saldada.

 

Esa deuda nació en tiempos de Carlos Menem y atravesó sin solución los gobiernos de Fernando de la Rúa, Cristina Fernández de Kirchner, Mauricio Macri y Alberto Fernández, hasta llegar a la actual administración de Javier Milei. En paralelo, también se sucedieron gobernadores neuquinos como Jorge Sobisch, Felipe Sapag, Jorge Sapag y Omar Gutiérrez, ninguno de los cuales consiguió destrabar un reconocimiento efectivo de la Nación.

 

La diferencia llegó con la gestión de Figueroa. Esta semana, el gobernador firmó en Buenos Aires un acuerdo con la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), mediante el cual el organismo nacional comenzará a transferir a Neuquén 48.000 millones de pesos en 12 cuotas mensuales, iguales y consecutivas, de 4.000 millones cada una, a partir de mayo.

 

El pago será en concepto de anticipo de capital a cuenta del resultado definitivo del sistema previsional provincial correspondiente al Ejercicio 2026. Esto implica que la deuda total aún está sujeta a auditorías y simulaciones técnicas, pero el gesto político es contundente: por primera vez, la Nación reconoce formalmente la existencia de la obligación y empieza a pagarla, luego de casi treinta años de postergaciones.

 

El convenio se firmó en presencia de Sandra Pettovello y se apoya en la Ley 27.260 de 2016, que sentó las bases para un nuevo esquema de financiamiento de las cajas provinciales no transferidas. En sus cláusulas, ambas partes se comprometen a colaborar para determinar el resultado definitivo del sistema previsional neuquino entre los ejercicios 2019 y 2025, bajo control y auditoría de ANSES.

 

La caja jubilatoria del ISSN fue una de las pocas que resistió el proceso de transferencias durante la ola privatizadora de los ’90. Con esfuerzo político y decisión institucional, Neuquén sostuvo un régimen propio que forma parte de su identidad. Hoy, la actual gestión provincial logró lo que durante décadas pareció inalcanzable: que la Nación empiece a pagar una deuda histórica. Desde Menem hasta Milei, nadie pudo. Hasta que llegó Rolo.

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