PIDIÓ LA QUIEBRA
Quiebra de SanCor: deuda millonaria y salarios impagos
Con deudas en dólares, salarios atrasados y producción en caída, la cooperativa atraviesa su momento más crítico.
La crisis de SanCor alcanzó un nuevo punto crítico luego de que la cooperativa solicitara formalmente su quiebra, en un contexto de fuerte deterioro financiero y conflictos laborales acumulados. La empresa enfrenta una deuda estimada en US$120 millones.
El trámite judicial se inició en Rafaela, donde ya se contabilizan miles de acreedores y una deuda postconcursal superior a los $6.300 millones. La situación evidencia una estructura económica que se volvió insostenible en el tiempo.
Desde el sindicato Atilra afirmaron que la empresa se sostuvo “con el patrimonio de los trabajadores”, y remarcaron que existen meses de sueldos adeudados, lo que agrava el impacto social del colapso.
La intervención judicial previa ya había advertido sobre irregularidades administrativas, incluyendo falta de transparencia en datos clave y posibles maniobras vinculadas a aportes previsionales.
El declive de SanCor también se explica por la caída de su producción, que pasó de niveles históricos a menos de un tercio de su capacidad. A esto se suman conflictos gremiales, pérdida de mercados y dificultades para sostener su estructura operativa.
Otro factor determinante fue la deuda con Venezuela, originada en acuerdos comerciales de años anteriores, que dejó un saldo pendiente con bajas chances de recuperación, impactando de lleno en las finanzas de la cooperativa.
Pese al escenario, el sector sindical plantea que la quiebra no implica necesariamente el final, sino una posible reconfiguración que permita rescatar el valor de la marca en una nueva etapa productiva.
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