PROBLEMÁTICA
¿Y ahora quién repara el daño? Icardi y el impacto de las falsas denuncias
Mauro Icardi recibió una resolución favorable en medio de una extensa disputa judicial con Wanda Nara: la Justicia lo autorizó a pasar siete días con sus hijas, Francesca e Isabella, previo a su viaje a Turquía. El fallo fue dictado por el juez Adrián Hagopian, quien valoró el “desgarrador pedido” del jugador.
Sin embargo, el foco de la noticia no sólo estuvo en el permiso para el reencuentro, sino en el fuerte descargo público de Icardi. El delantero utilizó sus redes sociales para denunciar tres falsas denuncias por violencia de género, y cuestionó a quienes lo trataron de “violento” sin pruebas.
“Me trataron de loco, de mentiroso, pero sobre todo de VIOLENTO. Acá está la prueba de que fue todo armado, todo inventado, cuando tuvieron conocimiento del artículo 13”, expresó el futbolista, en referencia a disposiciones legales vinculadas a la tenencia de menores.
Icardi también apuntó contra los medios:
“¿Dónde están ahora todos esos periodistas basura que me atacaron? ¿Van a salir a decir la verdad o como no vende, se callan?”, escribió en su cuenta de Instagram.
En su publicación, el jugador hizo referencia a la entrevista del programa DDM a Carla Junqueira, abogada que denunció a Wanda Nara por falta de pago, como un ejemplo más de las contradicciones judiciales en torno al caso.
Denuncias falsas: un problema invisibilizado
Uno de los párrafos más fuertes del descargo fue cuando Icardi planteó la necesidad de penalizar a las mujeres que realizan denuncias falsas de violencia de género:
“Cuándo se va a penar a estas mujeres que, solo por el hecho de ser mujeres, hacen denuncias falsas victimizando el género, jugando con algo tan delicado en un país donde las estadísticas de violencia son realmente altas”.
El reclamo del futbolista pone sobre la mesa un debate complejo pero necesario: ¿cómo actúa la Justicia ante una denuncia falsa? ¿Qué mecanismos existen para que las personas acusadas injustamente puedan limpiar su nombre? Y, sobre todo, ¿se protege realmente la figura de la víctima cuando se banaliza la herramienta judicial?
El fallo del juez Hagopian autoriza a Icardi a retirar a sus hijas del domicilio de Wanda Nara, ubicado en el edificio Chateau Libertador, para trasladarlas a su casa en Nordelta, donde convivirá con ellas durante una semana. El escrito aclara que las niñas podrán mantener contacto con su madre mediante videollamadas supervisadas, y deberán ser reintegradas el viernes 4 de julio.
Este nuevo capítulo judicial visibiliza la otra cara de las denuncias por violencia de género, donde en algunos casos, según plantea Icardi, pueden ser utilizadas como estrategia legal para dañar o manipular a la contraparte.