Brent a USD 30: fuerte advertencia de JPMorgan sacude a Vaca Muerta y Neuquén
Una nueva advertencia internacional genera preocupación en las provincias productoras de petróleo como Neuquén. El banco JPMorgan señaló que el crudo Brent podría caer hasta los 30 dólares por barril hacia finales de 2027 si no se reduce la oferta global. La noticia llega en un momento sensible para la provincia, que atraviesa un proceso de revisión paritaria con los gremios estatales.
Según el informe, el mercado se encamina a un exceso significativo de oferta impulsado por productores fuera de la OPEP+, lo que generaría un desbalance con la demanda. JPMorgan estima que mientras la demanda crecería a 1,2 millones de barriles por día en 2027, la oferta lo haría a más de tres veces ese ritmo, configurando dos años consecutivos de superávit petrolero.
En ese escenario, los precios podrían descender hasta los 42 dólares por barril y luego seguir bajando si no hay intervenciones coordinadas. Si bien el informe contempla un escenario base más optimista, con un Brent en torno a los 57 dólares en 2027, también advierte que el mercado podría forzar cierres voluntarios de producción para evitar el colapso de precios.
Para Neuquén, que depende en gran medida de los ingresos por regalías petroleras, estas proyecciones representan un riesgo serio. El posible deterioro del valor del crudo impactaría directamente en los recursos del tesoro provincial, justo cuando se negocian mejoras salariales para el sector público y se intenta sostener niveles de inversión en obra pública.
En lo que va de 2025, el Brent ya retrocedió un 16%, mientras que el WTI bajó casi un 19%, lo que refleja una tendencia a la baja en los mercados energéticos. Esto ocurre mientras la OPEP+ aumenta su producción, desoyendo las señales de un mercado saturado, lo que aumenta la volatilidad y la incertidumbre de cara al futuro.
La situación reabre el debate sobre la creación de un fondo anticíclico provincial que permita amortiguar los efectos de crisis externas. Sin un instrumento de previsión fiscal, Neuquén podría enfrentar dificultades para mantener su equilibrio financiero, garantizar el pago de salarios y sostener políticas públicas en un contexto de caída de ingresos.